a

Series -> El Rey Arturo


El Rey Arturo
El Rey Arturo El Rey Arturo El Rey Arturo El Rey Arturo El Rey Arturo El Rey Arturo El Rey Arturo El Rey Arturo El Rey Arturo El Rey Arturo El Rey Arturo El Rey Arturo El Rey Arturo El Rey Arturo El Rey Arturo El Rey Arturo El Rey Arturo El Rey Arturo El Rey Arturo El Rey Arturo El Rey Arturo El Rey Arturo El Rey Arturo El Rey Arturo El Rey Arturo El Rey Arturo El Rey Arturo El Rey Arturo El Rey Arturo El Rey Arturo El Rey Arturo El Rey Arturo El Rey Arturo El Rey Arturo El Rey Arturo El Rey Arturo El Rey Arturo El Rey Arturo El Rey Arturo El Rey Arturo El Rey Arturo El Rey Arturo El Rey Arturo El Rey Arturo El Rey Arturo El Rey Arturo El Rey Arturo El Rey Arturo 

Imágenes reproducidas exclusivamente con fines de divulgación académica. Para utilizarlas con cualquier fin se debe solicitar permiso a los propietarios legales de sus derechos.

Publicación:
El Rey Arturo

No. registro de HNM 000704928
Clasificación de HNM REY.a 741.5972
Datos de la publicación: México, D.F.:
Números: 166
Fechas:
1948-03-07

Volúmenes: 3
Tipo de Material: ilustraciones
Medidas: : 20 cm.
Director:
J. A. Romero

Argumentista:
José M. Huertas V

Gráfica:
José Contreras T

Genero:
Aventura

Variante temática:
Caballeros
,
Mitología
,
Edad Media
,

Técnica:
Línea

Sinopsis: Esta serie es una adaptación de la clásica leyenda del Rey Arturo, dibujada para la revista Chiquitin. Érase una hermosa mañana, cuando tres caballeros recorrían el camino que conducía a Londres a fin de participar en un torneo. Estos eran un padre, Héctor, y sus dos hijos, Arturo y Kaye. Al llegar a Londres, Kaye se percata que ha olvidado su espada, y Arturo se ofrece a buscarle un; Arturo caminaba por la multitud cuando escucho sobre una espada clavada en una piedra frente la catedral, y ante el asombro de una multitud logró sacar la espada de la piedra y corrió a ofrecersela a su hermano. Kaye la tomó y leyó en ella una inscripción que despertó su curiosidad y la llevó ante su padre, este se asombró mucho más y le preguntó de dónde la había obtenido, este le dijo que fue Arturo quien se la había dado. Su padre lo llevó a la catedral para confirmar que había sido él quien efectivamente había sacado esa espada, la hundió donde antes estaba y le pidió a Kaye que intentará sacarla, más sus esfuerzos fueron en vano. Arturo la tomó nuevamente y nuevamente la sacó de la piedra; mientras con asombro, todos los presentes se arrodillaron ante el. Este es solo el principio de la Leyenda del Rey Arturo.
Notas:
Descripción basada en: Año 3, no. 121 (27 abril 1947); título tomado del encabezado.
Último ejemplar consultado: Año 4, no. 166 (7 marzo 1948).

Comentarios

El Prínci...

El Príncipe invencible

Caballeros

Mitología

Edad Media

Joyas de l...

Joyas de la mitología

Acción

Fantasía

Mitología griega

La Condeci...

La Condecita Enid y el Príncipe Geraint

Caballeros

Edad Media

Juvenil

Atlántida...

Atlántida

Atlántida

Héroe

Mitología

Arriba